Por: Horacio Duque

Para mañana 10 de octubre está prevista una gran movilización de los estudiantes, profesores y trabajadores de las universidades colombianas, que se realizara en las principales ciudades colombianas.

Se cumple un año de la histórica huelga estudiantil del segundo semestre del 2018 la cual arrebato importantes conquistas presupuestales al gobierno de Iván Duque para resolver el déficit fiscal de las universidades sumidas en la crisis y el colapso.

El antecedente inmediato de la jornada de este jueves fueron las vigorosas acciones contra la corrupción en la Universidad Distrital de Bogotá.

La acción colectiva centra sus peticiones en el cumplimiento de los acuerdos del año anterior que el gobierno afecta de diversas maneras en su parte esencial; en el rechazo a la sangrienta violencia del Esmad contra los manifestantes; y en denunciar la corrupción imperante en los espacios directivos de las Instituciones de Educación Superior, capturadas por unas roscas podridas, empeñadas en el despojo de los dineros públicos como la está mostrando el grotesco episodio de la Universidad Distrital y el no menos descompuesto de la Universidad del Quindío con su Vicerrectoría de Extensión.

El problema de la corrupción en las universidades es tal vez el más grave en la actual coyuntura y los pedidos de transparencia cobran mucha pertinencia.

Las actuales formas de gobierno y gestión de estas instituciones son completamente anacrónicas. Propician la constitución e imperio de roscas ilegales que imponen gastos discrecionales, contrataciones amañadas, sobornos y despojos ilimitados de los patrimonios públicos.

Resolver el delicado fenómeno de la corrupción en las IES requiere de profundas reformas y depuraciones urgentes para limpiarlas de las redes delincuenciales infiltradas como lo muestran la Distrital, la del Quindío y Córdoba.

Llevar transparencia a las IES supone construir un amplio esquema de control social, veeduría ciudadana, rendiciones de cuentas participativas, salas de transparencia, contratos tipos y observatorios de transparencia contra el robo que estén detectando a tiempo el fraude y el saqueo.

Lo mínimo que se puede esperar en esta materia es que los procedimientos vigentes en materia de trasparencia se apliquen por las directivas universitarias sin esperar a una eventual negociación como lo sugiere el vocero mediático uribista en temas de educación (Ver al respecto http://periodicodebate.com/index.php/opinion/otras-opiniones/item/24120-pretextos-de-la-marcha-estudiantil-del-10-de-octubre) .

Por ejemplo, “que todas las IES públicas utilicen la plataforma de Colombia Compra Eficiente, Secop 2, para consolidar los principios de publicidad, transparencia y selección objetiva. Que el MEN y los rectores acuerden con la Contraloría General de la República pasar de unas pocas auditorías financieras al año a auditorías de gestión y resultados a todas las universidades con indicadores comunes.

“Que Presidencia y el MEN hagan transparente su política de nombramientos de delegados en los consejos superiores, profesionalicen esa delegación y respondan por lo que pasa ante su vista gorda. Que el CESU, el MEN y Minhacienda establezcan un potente sistema de rendición de cuentas de amplio acceso público para las IES, donde se valoren también las buenas prácticas de gobierno universitario”.

Todas las anteriores son medidas legales que ignoran los Rectores oficialistas argumentando una falsa autonomía universitaria (Ver http://periodicodebate.com/index.php/opinion/otras-opiniones/item/24120-pretextos-de-la-marcha-estudiantil-del-10-de-octubre).

Nota 1. Los estudiantes de la Universidad de Pamplona han denunciado con manifestaciones públicas procesos neoliberales de privatización de dicha institución y fenómenos de corrupción que su Rector Ivaldo Torres Chavez niega no obstante que “de tiempo atrás se han denunciado vulneración del sistema de notas de los estudiantes, venta de títulos profesionales, cobro de comisiones para acceder a carreras como Medicina y falsificación de pruebas de suficiencia en inglés. Se trata de un conjunto de servicios fraudulentos que se vienen presentando desde el 2017 y que pese a los llamados de las autoridades universitarias y a las denuncias presentadas ante Fiscalía y Procuraduría no hay avances en las investigaciones penales y disciplinarias”.

Nota2. El Rector de la Universidad del Quindío Echeverri Murillo (incluida la rosca de Polania Obando) celebra falsamente nuevos recursos acordados con el Ministerio de Hacienda, cuando en realidad son los dineros conquistados por los estudiantes en las huelgas del 2018, que bien pueden esfumarse en las manos de esta inescrupulosa y criminal rosca dominante en los cuerpos directivos de dicha institución (Ver https://noticias.uniquindio.edu.co/los-recursos-acordados-con-el-gobierno-nacional-nos-impactan-positivamente/). Echeverri Murillo fue uno de los principales enemigos de las huelgas estudiantiles del año anterior y sus líderes se vieron afectados en Armenia por sus atropellos físicos y por la presencia de bandas paramilitares, las mismas que ahora difunden por toda la Universidad un cartel estigmatizante contra el sindicato de empleados que tiene el sello de quienes han promovido la idea de las redes ideológicas del Eln en ese centro docente.

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