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Con terquedad, insistiremos


Hasta las 5:30 de la tarde del martes 21 de enero la Plaza de Bolívar era un lugar tranquilo. Así lo confirman las fotos que acompañan este texto. Cientos de jóvenes con esperanza, en compañía de adultos que hemos conocido la guerra en sus mil formas a través de las décadas, compartíamos arengas entre risas y sueños.

En la calle 11 hacia el oriente encontré un grupo de estudiantes quienes con un saludo, gritaron indicando la Jiménez: “cuidado profe que allá está gaseado”: quemaban una llanta y avanzaban las Madres y Mujeres Gestoras de Paz.

Entonces empezó la trifulca que sumaba a los desórdenes en Suba desde temprano en la mañana, y en la tarde en Las Américas, según registró City TV a lo largo de la jornada.


En el centro, al atardecer el desorden fue infinito. El periodista William Parra registró en CM& cómo quedó todo desbaratado alrededor del Palacio de Justicia.


Y ES UNA LÁSTIMA sin duda. Porque las mayorías caminan y protestan en busca del cumplimiento de los derechos elementales en una sociedad sana.


Mayorías que piden educación, salud, trabajo, y hasta la posibilidad de envejecer con dignidad. De envejecer con vida. Evitando el sistemático de demencial asesinato de líderes sociales.


Pero también es cierto que muchos albergan en su alma siglos de desesperanza, guerra y frustración, lo que los hace vulnerables y obedientes a quienes imparten órdenes imperativas porque su ánimo es mantener la guerra en medio de la represión. Promotores del caos que atice el miedo y la injusticia.


Por tanto vale resaltar el esfuerzo de la Administración Distrital y la alcaldesa Claudia López, como del Secretario de Gobierno, Luis Ernesto Gómez, además de la presencia de las Madres y Mujeres Gestoras de Paz.


Insistiremos a pesar de todo en la paz y la protesta con Dignidad. Insistiremos entendiendo que los cambios son lentos, paulatinos, que sanar corazones y aplicar la resiliencia no es una cuestión de magia. Sí, de terquedad.

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