Por: Horacio Duque

Para el próximo 10 de octubre está anunciada una importante movilización de los estudiantes, profesores y trabajadores de las universidades públicas y privadas colombianas.
La acción colectiva está motivada por los conocidos incumplimientos del gobierno nacional con los compromisos adquiridos el año anterior para suspender la histórica huelga estudiantil que obligó al gobierno de Ivan Duque a resolver en parte los problemas financieros de las Instituciones de Educación Superior con aportes cercanos a los $4 billones 500 mil millones de pesos; igualmente por los atropellos de la Policía y el Escuadrón Anti Disturbios Esmad contra las recientes protestas de los estudiantes de la Universidad Distrital, que se alzaron contra el saqueo de los dineros de esa institución; y contra la corrupción generalizada en las universidades públicas y las entidades técnicas y tecnológicas que reciben grandes aportes del presupuesto central del gobierno, mismos que son dilapidados y apropiados por bandas delincuenciales infiltradas en las rectorías y cuerpos directivos de las IES.
En este último tema la gran preocupación de los líderes y la comunidad universitaria consiste en el riesgo que corren los nuevos aportes fiscales producto de la batalla universitaria del 2018. Esos dineros en manos de personajes como Willman Muñoz Prieto, el directivo de la Universidad Distrital que se alzó con $ 11 mil millones de pesos en carros lujosos, prostitutas, viajes, restaurantes, ropas y joyas de alto valor, no cumplirán el cometido que se estableció en los acuerdos para transformar las infraestructuras físicas, mejorar la formación en maestrías y doctorados y atender los pasivos de las universidades.
Este tipo de personajes pululan por todas las directivas de las instituciones de educación superior. Las rectorías, vicerrectorías, decanaturas y jefaturas de departamento están plagadas de esta peligrosa delincuencia.
Con el Sindicato de trabajadores de la Universidad del Quindío llevamos casi dos años denunciando todas las irregularidades que se dan en esta universidad departamental que recibe transferencias de la nación. El Rector Echeverri Murillo, su Vicerrector Polania Obando y la rosca que conforman, operan con un sistema de manejo ad hoc que incluye una contratación dolosa de obras civiles (construcción de edificios para decanaturas, remodelación de la piscina y canchas deportivas), la asignación de primas extra legales entre directivos dependientes, un rubro multimillonario de viáticos ($4 mil millones en pocos meses) que para en las alforjas de Echeverri y Polania, contratos interadministrativos ($14 mil millones) con la Esap sin resultados concretos en favor de la paz, gastos estrafalarios en restaurantes de Armenia y Bogotá, para lograr aprobaciones espurias de acreditaciones chimbas de alta calidad, manipulación electoral de los estudiantes para imponer la reelección rectoral, carrusel de pensiones y jubilaciones al estilo de Foncolpuertos y nombramientos amañados y clientelares de catedráticos y contratistas ligados al vargasllerismo de la ex gobernadora Sandra Paola Hurtado y Toto su marido ligado al Cartel del norte del Valle del Cauca.
En todo este esquema juega un rol principal el Vicerrector de Extensión Polania Obando, quien tiene a su disposición prebendas y canonjías aberrantes, lujosos vehículos de alta gama (Audis último modelo), gastos discrecionales, un sistema de propaganda para promover en periódicos regionales el modelo neoliberal competitivo, al tiempo que parasita en el Estado, fiestas, saraos, viáticos y escenarios para el desenfreno libidinal caprichoso y desvergonzado.
Polania Obando es un genuino emulo de Willman Muñoz. Se trata de una agresiva ficha fascista que hace alarde de sus poderes para intimidar y perseguir profesores, estudiantes, sindicalistas y periodistas críticos de este inicuo sistema de dominio que bien puede ser caracterizado como una verdadera satrapía.
Lo más grave de todo esto es que autoridades como la Procuraduría, la Fiscalía y la Oficina de Inspección y Vigilancia del Vice Ministerio de Educación Superior no toman cartas en el asunto y se hacen los de la vista gorda ante tanta irregularidad e ilegalidad criminal
Es por tal razón que una de las principales demandas de la protesta del próximo 10 de octubre será la renuncia y/o destitucion del Rector Echeverri Murillo, de su Vicerrector Polania Obando y de la rosca establecida allí.
Una Audiencia pública ese día en el campus universitario será tal vez el mecanismo de participación democrática que permita crear las condiciones para empezar a salir de la terrible crisis que vive la Universidad.
Es parte de los cambios que debe imponer esta nueva jornada de acción y de lucha de los estudiantes que exige transparencia y legalidad en el manejo de los dineros de la educación superior colombiana.
¡Fuera Echeverri Murillo, Polania Obando y la rosca corrupta de la UQ!.

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