Por: Pablo Bastidas

Los sectores democráticos, alternativos, progresistas y de izquierda, siempre aseguran estar trabajando por la unidad y por consultas interpartidistas, que consoliden una convergencia programática con coincidencias claras.

Aseguran trabajar o intentar tener una hoja de ruta que sirva para contrarrestar las propuestas del otro espectro político, que sí se une con una facilidad enorme para repartir la torta del poder.

“Los estrategas políticos” y sus egocéntricos planes para llegar al poder, esperan e inciden opinando sobre momentos claves para hacer alianzas que nunca se dan, otorgan conversaciones con los distintos sectores políticos y hacen creer a la ciudadanía que existe una posible enorme unidad, que satisfaga todos esos intereses representados en personas con egos igual de gigantes.

 

Gustavo Petro, logro aglutinar en las elecciones presidenciales más de ocho millones de votos, que no son sólo de la Colombia Humana. Claudia López, promovió una consulta anticorrupción a la que le hicieron conejo a pesar de tener mas votos que los del actual presidente Iván Duque. Clara López, contribuyó con su capital político de más de dos millones de votos para respaldar el proceso de paz que se hacia agua en el 2014.

Revolver en un saco roto tantas visibles propuestas, es complejo y más aún cuando existen personas como Jorge Enrique Robledo,  un senador reconocido por sus más de 223.000 de voto, que promovió el voto en blanco, que no acompaño a Petro para impedir que las fuerzas del uribismo pusieran a un casi desconocido senador como presidente;  hace pensar que en definitiva en las siguientes elecciones regionales, el trabajo de una supuesta unidad ya no tendrá acogida, ni credibilidad, por que seguramente el poder económico violento y sus aliados de siempre, seguiran con los cargos y las entidades de control a su favor.

Cada quien por su lado, con la seguridad de que los más de 11 millones de votos pertenecientes a los colombianos que no encuentran representación, en una persona que una izquierdas y centros, y que sepa negociar y repartir el pastel entre todos, se diluirán en un convulsionado país, que con mentiras dejo que se le diera la negativa a un plebiscito, que no logro hacer respetar una consulta anticorrupción y sobre todo, sigue siendo y yendo por el camino de la guerra.

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